¿Por qué tantos números? || Reflexión [Esp/Eng]



Se podría decir que dentro de unos días cumpliré años. No será uno de esos números grandes y redondos que todo el mundo espera, con ceros al final, sino uno de esos años intermedios, de los que pasan desapercibidos en el calendario social. Sin embargo, sé que recibiré mensajes, felicitaciones y más brindis virtuales que nunca. Eso me hace reflexionar sobre nuestra extraña, hermosa y a veces absurda manía humana por los números.

¿Por qué este día, marcado en un calendario arbitrario que heredamos de emperadores romanos y ajustes papales, tiene un poder tan magnético sobre nuestra atención?

Recuerdo con más claridad la tarde lluviosa de marzo en que, por fin después de meses, tomé la decisión de cambiar de ser neuróloga, que el día en que cumplí treinta. Recuerdo con más fuerza la conversación en un café con mi amigo a su regreso a mi tierra, que la fiesta sorpresa de los veinticinco. Atesoro la tarde que pasé simplemente caminando en silencio con mi hija, más que cualquier brindis de Nochevieja.



Nos hemos construido un altar a los números redondos: los dieciocho, los veintiuno, los treinta, los cuarenta, los cincuenta… los aniversarios de boda con ceros, los meses de novedad en una relación, los seguidores en redes sociales, esos malditos kilos en la báscula… tanto que vivimos contando, midiendo, celebrando números como si fueran los únicos indicadores válidos de una vida bien vivida.

Al hacerlo, creo que pasamos por alto la textura real de la existencia porque la vida no ocurre en los grandes saltos numéricos, sino en el interminable goteo de los días ordinarios; en el café de la mañana que sabe especialmente bien o en la risa que surge de una tontería compartida en el momento menos esperado.



No digo que debamos dejar de celebrar los cumpleaños. Al contrario, los considero faros en la niebla, momentos para mirar atrás y adelante, y excusas perfectas para reunir a los que amamos. El problema llega cuando solo vivimos para esos faros y nos perdemos la belleza del mar que navegamos cada día, o cuando la presión por rendir en un año concreto aplasta la narrativa de nuestra propia historia.

Pronto será mi cumpleaños no redondo y haré un brindis. No por los años que llevo, sino por los momentos que han dejado huella. Haré un brindis no por la cifra que marca nuestro cuerpo, sino por la vida que ha fluido a través de él; por las lágrimas que nos hicieron crecer, por las risas que nos dolieron en el costado y por las conversaciones que nos cambiaron la química cerebral.



Les exhorto a que nos felicitemos no solo cuando el calendario lo dicta, sino cuando superamos un miedo, cuando perdonamos o cuando creamos algo, aunque sea pequeño.

Al final, tengo la certeza de que la vida no se mide en años, sino en esos instantes en los que, de repente, sentimos el peso glorioso y fugaz de estar vivos y esos, casi nunca, vienen con un número pegado.



Soplaré mis velas, sí pero celebraré todo lo que ocurrió entre la última vez que las soplé y ahora, porque eso es lo que realmente cuenta.

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¡𝑮𝒓𝒂𝒄𝒊𝒂𝒔 𝒑𝒐𝒓 𝒍𝒆𝒆𝒓!
𝑺𝒊 𝒂ú𝒏 𝒏𝒐 𝒎𝒆 𝒄𝒐𝒏𝒐𝒄𝒆𝒔: 𝒔𝒐𝒚 𝒏𝒆𝒖𝒓ó𝒍𝒐𝒈𝒂 𝒚 𝒆𝒔𝒄𝒓𝒊𝒕𝒐𝒓𝒂 𝒄𝒖𝒃𝒂𝒏𝒂, 𝒎𝒂𝒅𝒓𝒆, 𝒎𝒖𝒋𝒆𝒓 𝒚 𝒔𝒐ñ𝒂𝒅𝒐𝒓𝒂 𝒒𝒖𝒆 𝒆𝒏𝒄𝒐𝒏𝒕𝒓ó 𝒆𝒏 𝑯𝒊𝒗𝒆 𝒖𝒏 𝒉𝒆𝒓𝒎𝒐𝒔𝒐 𝒆𝒔𝒑𝒂𝒄𝒊𝒐 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒗𝒐𝒍𝒂𝒓.
𝑬𝒍 𝒕𝒆𝒙𝒕𝒐 𝒚 𝒍𝒂𝒔 𝒊𝒎á𝒈𝒆𝒏𝒆𝒔 𝒔𝒐𝒏 𝒅𝒆 𝒎𝒊 𝒂𝒖𝒕𝒐𝒓í𝒂, 100% 𝒉𝒖𝒎𝒂𝒏𝒐𝒔 (𝒔𝒊𝒏 𝑰𝑨).
𝑩𝒂𝒏𝒏𝒆𝒓 𝒅𝒊𝒔𝒆ñ𝒂𝒅𝒐 𝒑𝒐𝒓 𝑳𝒖𝒎𝒊𝒊.
¿𝑻𝒆 𝒈𝒖𝒔𝒕ó 𝒆𝒔𝒕𝒂 𝒑𝒖𝒃𝒍𝒊𝒄𝒂𝒄𝒊ó𝒏? 𝑽𝒐𝒕𝒂, 𝒄𝒐𝒎𝒆𝒏𝒕𝒂 𝒐 𝒓𝒆𝒃𝒍𝒐𝒈𝒖𝒆𝒂 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒂𝒚𝒖𝒅𝒂𝒓 𝒂 𝒅𝒆𝒔𝒑𝒍𝒆𝒈𝒂𝒓 𝒆𝒔𝒕𝒂𝒔 𝒂𝒍𝒂𝒔.💛

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ENGLISH VERSION

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Why so many numbers? || Reflection



It could be said that in a few days, it will be my birthday. Not one of those big, round numbers that everyone expects, with zeros at the end, but one of those intermediate years, the kind that go unnoticed on the social calendar. Yet, I know I will receive messages, congratulations, and more virtual toasts than ever. That makes me reflect on our strange, beautiful, and sometimes absurd human obsession with numbers.

Why does this day, marked on an arbitrary calendar we inherited from Roman emperors and papal adjustments, have such a magnetic power over our attention?

I remember more clearly the rainy March afternoon when I finally, after months, made the decision to stop being a neurologist, than the day I turned thirty. I remember more vividly the conversation in a café with my friend upon his return to my homeland, than the surprise party for my twenty-fifth. I treasure the afternoon I spent simply walking in silence with my daughter more than any New Year's Eve toast.



We have built an altar to round numbers: eighteen, twenty-one, thirty, forty, fifty… wedding anniversaries ending in zeros, the months of a new relationship, social media followers, those cursed numbers on the scale… so much so that we live counting, measuring, celebrating numbers as if they were the only valid indicators of a life well lived.

In doing so, I believe we overlook the real texture of existence because life does not happen in great numerical leaps, but in the endless drip of ordinary days; in the morning coffee that tastes especially good or in the laughter that springs from a shared silliness at the least expected moment.



I am not saying we should stop celebrating birthdays, on the contrary, I consider them lighthouses in the fog, moments to look back and forward, and perfect excuses to gather those we love. The problem arises when we live only for those lighthouses and miss the beauty of the sea we sail every day, or when the pressure to perform in a specific year crushes the narrative of our own story.

Soon it will be my non-round birthday, and I will make a toast. Not for the years I have lived, but for the moments that left a mark. I will make a toast not for the number that marks our body, but for the life that has flowed through it; for the tears that made us grow, for the laughs that made our sides hurt, and for the conversations that changed our brain chemistry.



I urge us to congratulate ourselves not only when the calendar dictates, but when we overcome a fear, when we forgive, or when we create something, however small.

In the end, I am certain that life is not measured in years, but in those instants when, suddenly, we feel the glorious and fleeting weight of being alive and those almost never come with a number attached.



I will blow out my candles, yes but I will celebrate everything that happened between the last time I blew them out and now, because that is what truly counts.

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𝑻𝒉𝒂𝒏𝒌𝒔 𝒇𝒐𝒓 𝒓𝒆𝒂𝒅𝒊𝒏𝒈!
𝑰𝒇 𝒚𝒐𝒖 𝒅𝒐𝒏’𝒕 𝒌𝒏𝒐𝒘 𝒎𝒆 𝒚𝒆𝒕. 𝑰’𝒎 𝒂 𝑪𝒖𝒃𝒂𝒏 𝒏𝒆𝒖𝒓𝒐𝒍𝒐𝒈𝒊𝒔𝒕 𝒂𝒏𝒅 𝒘𝒓𝒊𝒕𝒆𝒓, 𝒂 𝒎𝒐𝒕𝒉𝒆𝒓, 𝒂 𝒘𝒐𝒎𝒂𝒏, 𝒂𝒏𝒅 𝒂 𝒅𝒓𝒆𝒂𝒎𝒆𝒓 𝒘𝒉𝒐’𝒔 𝒇𝒐𝒖𝒏𝒅 𝒊𝒏 𝑯𝒊𝒗𝒆 𝒂 𝒃𝒆𝒂𝒖𝒕𝒊𝒇𝒖𝒍 𝒔𝒑𝒂𝒄𝒆 𝒕𝒐 𝒔𝒐𝒂𝒓.
𝑨𝒍𝒍 𝒕𝒆𝒙𝒕 𝒂𝒏𝒅 𝒊𝒎𝒂𝒈𝒆𝒔 𝒂𝒓𝒆 𝒎𝒚 𝒐𝒓𝒊𝒈𝒊𝒏𝒂𝒍 𝒄𝒓𝒆𝒂𝒕𝒊𝒐𝒏𝒔, 100% 𝒉𝒖𝒎𝒂𝒏-𝒎𝒂𝒅𝒆 (𝒏𝒐 𝑨𝑰).
𝑩𝒂𝒏𝒏𝒆𝒓 𝒅𝒆𝒔𝒊𝒈𝒏𝒆𝒅 𝒃𝒚 𝑳𝒖𝒎𝒊𝒊.
𝑳𝒐𝒗𝒆𝒅 𝒕𝒉𝒊𝒔 𝒑𝒐𝒔𝒕? 𝑼𝒑𝒗𝒐𝒕𝒆, 𝒄𝒐𝒎𝒎𝒆𝒏𝒕, 𝒐𝒓 𝒓𝒆𝒃𝒍𝒐𝒈 𝒕𝒐 𝒔𝒑𝒓𝒆𝒂𝒅 𝒕𝒉𝒆 𝒘𝒊𝒏𝒈𝒔 𝒐𝒇 𝒄𝒓𝒆𝒂𝒕𝒊𝒗𝒊𝒕𝒚! 💛



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🎉🎉🥳 Congratulations 🥳🎊🎊


Your post has just been curated and upvoted by @Ecency , keep up the good work !

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No me había puesto a pensar en esta realidad, en le peso que se le da a la edad, y a otros número en otras circunstancias, y si, tienes razón en que recordamos más los momentos vividos específicos que de alguna manera impregnan nuestras vidas de algo diferente, especial, que un número en particular. Incluso eso de "la crisis de los 40" y cosas similares suelen más bien jugar en contra, algo que no es bueno para la mentalidad de la mayoría, pero se le suele impulsar mucho.

Debemos dedicarnos a vivir, a tener buenos momentos, más allá de sólo dejar que los años pasen y como si se tratara de una escalera en la que cada "número redondo" define algo. Buena reflexión. Bonito día, bonita semana.

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Así es, un poco más vivir y menos contar.
Un abrazo enorme y siempre gracias por leerme.

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Pues brindemos por ti, por tus días, por tu sonrisa y por la vida con sus altas y bajas, por todo lo que entregas cada día. Feliz cumpleaños. Abrazos.

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Gracias, amiga querida, y a brindar y sonreír siempre 🤗🫂🌻
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Espero que sea el mejor cumpleaños no redondo que pueda existir. Celebra la vida y celébrate cada día.

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¡Feliz Cumpleaños!
Te envío muchas bendiciones y mi agradecimiento por los excelentes conetnidos que nos regalas en la comunidad, amiga @neuropoeta

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Gracias amigo, por la complicidad y por estar por acá haciendo de HIVE un lugar al que siempre querer volver.
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Muchas felicidades estimada amiga.
Hay una canción de Polito Ibañez titulada Números que de muchas maneras tiene relación con esta publicación tuya.
Voy a hacer una publicación a partir de esta pero con un título que espere que te guste.
Que cumplas muchos más y con salud.

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Siiiii, es cierto, una canción bella, como nos suele acostumbrar Polito, creo que decía algo como que No somos más que números
Espero leerte 🙏🏻... Mi abrazo

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Feliz próximo cumpleaños!!
Estoy totalmente de acuerdo contigo en varios aspectos, me hiciste recordar a un amigo que trabajaba en el servicio de terapia intensiva de un hospital público, una vez, nos invitó a una fiesta, obvio, yo creía que era un cumpleaños u otra celebración, pues nada, la celebración era por la vida, por la salud, el bienestar y el poder estar juntos; aprendí mucho esa noche fabulosa!
Bonita semana!!

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¡Qué linda idea!
Y es que hay tantos motivos para celebrar y a veces solo nos dedicamos a quejarnos.
Gracias, amiga 🫂✨
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This post must be awesome because a member from @thealliance has decided to show it some extra love! We like to run around the chain and show people they are appreciated — like you! Keep up the great work and we hope to continue to see you on Hive. Have a spectacular day!

because I can, So Can WE! --> Vote Witty for your witness. <--



Curated by palomap3

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🤣🤣🤣¿ Números no redondos, eeh? Ya te felicitaré ese día.

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