[ESP/ENG] El carpintero que esculpió su nombre en el Olimpo
Una introducción necesaria
Reconozco que no sigo mucho los deportes de invierno, porque en Cuba no se transmiten con frecuencia, pero el hockey sobre hielo, el patinaje artístico, el esquí y el patinaje en todas sus modalidades son de mis preferidos.
Soy admirador del patinaje artístico y sigo las películas que se han realizado sobre este deporte. Pensaba dedicar esta publicación a Ellie Kam y Danny O'Shea, quienes tuvieron que sobreponerse a cirugías, accidentes y otras dificultades para alcanzar la corona olímpica.
Sin embargo, la hazaña conseguida por Franco Von Allmen me hizo decantarme por él. Ustedes entenderán por qué.
De carpintero a campeón olímpico
La pista Stelvio, en Bormio, es un monumento a la velocidad y al vértigo. Un tobogán de hielo de 3.2 kilómetros que ha sepultado sueños y consagrado leyendas. Pero este miércoles 11 de febrero de 2026, la montaña italiana fue testigo de algo que solo dos hombres habían logrado antes en 70 años de historia olímpica. Y lo hizo, paradójicamente, con la serenidad de quien parece estar de paso.
Franco Von Allmen —24 años, carpintero de oficio en su Boltigen natal— cruzó la meta del Súper-G con un tiempo de 1:25.32. No levantó los brazos con euforia. No golpeó el pecho. Jugueteó con la lengüeta del casco, movió los dedos como si calculara algo, y su expresión fue casi de disculpa. Él mismo lo admitiría después: "Estaba seguro de que esa bajada no alcanzaba ni para el podio".
No podía estar más equivocado.
Aquel gesto contenido —la mirada baja, las manos en las caderas— era el de un hombre que acababa de igualar a Toni Sailer (1956) y Jean-Claude Killy (1968), los únicos esquiadores alpinos que habían ganado tres oros en unos mismos Juegos Olímpicos.
Cuando el último esquiador cruzó la línea y confirmó que nadie había podido con su tiempo, Von Allmen levantó tres dedos ante la cámara. Sin grandes gestos. Su sonrisa contrastaba con la magnitud de lo que acababa de firmar: primer suizo campeón olímpico de Súper-G, tercer hombre de la historia con tres oros en unos mismos Juegos de Invierno.
La hazaña venía fraguándose desde el sábado, cuando inauguró el medallero con un descenso impecable (1:51.61) por delante de los italianos Franzoni y Paris. El lunes, en la novedosa combinada por equipos, necesitó a su compañero para completar el eslalon más rápido y firmar un oro que definió como "más especial". Pero el miércoles fue suyo, totalmente suyo.
"Dos oros es una locura. Tres es algo que simplemente no puedes asumir como real", confesó.
¿Qué significa ganar tres oros en 2026?
La pregunta sobrevuela Bormio. Porque Von Allmen no es el clásico campeón que todos ppiensan o con las condiciones que se esperan de un futuro campeón. No fue el niño que soñaba con aros olímpicos. No coleccionaba récords ni alimentaba su ego con proyecciones estadísticas. "De niño no soñaba con ser campeón olímpico. Esquiaba porque me gustaba", reveló hace días.
Quizá por eso su triunfo sabe distinto. Él ha ganado en descenso, combinada y Súper-G en cinco días. Ha derrotado a todos, y lo ha hecho sin alterar el gesto, sin perder la perspectiva, sabiendo que fuera de la montaña le esperan el banco de carpintero y las virutas de madera.
"Honestamente, puede sonar estúpido, pero no me interesa lo que digan los papeles", declaró cuando le preguntaron por el sitio que ocupará en la historia. "Quizá dentro de unos años será importante para mí. Ahora no".
El sol ya se ha puesto sobre la Stelvio. La pista recupera su silencio habitual, interrumpido solo por el rumor de las máquinas pisanieves. Franco Von Allmen, el carpintero de Boltigen, camina hacia la ceremonia de clausura con tres medallas de oro en la mochila. Ha tardado 70 años en llegar, pero el Olimpo del esquí alpino acaba de abrirle una puerta nueva.
Dentro, Toni Sailer y Jean-Claude Killy le hacen sitio.
Nota: He utilizado el traductor DeepL Translate.
ENGLISH
A necessary introduction
In the latest edition of "The Best of the Week", our founding father @fermionico encouraged us to get out of our comfort zone and make a chronicle or review about the Winter Olympic Games that are taking place in Milan-Cortina d'Ampezzo, Italy.
I admit that I don't follow winter sports much, because in Cuba they are not broadcast frequently, but ice hockey, figure skating, skiing and skating in all their forms are my favorites.
I am an admirer of figure skating and I follow the films that have been made about this sport. I planned to dedicate this post to Ellie Kam and Danny O'Shea, who had to overcome surgeries, accidents and other difficulties to achieve the Olympic crown.
However, the feat achieved by Franco Von Allmen made me opt for him. You will understand why.
From carpenter to Olympic champion
The Stelvio track, in Bormio, is a monument to speed and vertigo. A 3.2 kilometer ice slide that has buried dreams and enshrined legends. But this Wednesday, February 11, 2026, the Italian mountain witnessed something that only two men had achieved before in 70 years of Olympic history. And he did it, paradoxically, with the serenity of someone who seems to be passing through.
Franco Von Allmen—24 years old, a carpenter by trade in his native Boltigen—crossed the finish line of the Super-G with a time of 1:25.32. He didn't raise his arms in euphoria. He didn't hit the chest. He played with the tongue of his helmet, moving his fingers as if calculating something, and his expression was almost apologetic. He himself would admit it later: "I was sure that that descent wasn't even enough for the podium."
I couldn't have been more wrong.
That restrained gesture—his gaze lowered, his hands on his hips—was that of a man who had just equaled Toni Sailer (1956) and Jean-Claude Killy (1968), the only alpine skiers who had won three golds in the same Olympic Games.
When the last skier crossed the line and confirmed that no one had beaten his time, Von Allmen held up three fingers to the camera. No big gestures. His smile contrasted with the magnitude of what he had just signed: the first Swiss Olympic Super-G champion, the third man in history with three golds in the same Winter Games.
The feat had been in the works since Saturday, when he opened the medal table with an impeccable descent (1:51.61) ahead of the Italians Franzoni and Paris. On Monday, in the new team combined, he needed his partner to complete the slalom faster and win a gold that he defined as "more special." But Wednesday was his, totally his.
"Two golds is crazy. Three is something you just can't accept as real," he confessed.
What does it mean to win three golds in 2026?
The question flies over Bormio. Because Von Allmen is not the classic champion that everyone thinks or with the conditions expected of a future champion. He was not the child who dreamed of Olympic rings. He didn't collect records or feed his ego with statistical projections. "As a child I didn't dream of being an Olympic champion. I skied because I liked it," he revealed days ago.
Maybe that's why his triumph tastes different. He has won downhill, combined and Super-G in five days. He has defeated everyone, and he has done so without altering his gesture, without losing perspective, knowing that outside the mountain the carpenter's bench and the wood shavings await him.
"Honestly, it may sound stupid, but I'm not interested in what the papers say," he declared when asked about his place in history. "Maybe in a few years it will be important to me. Not now."
The sun has already set on the Stelvio. The track regains its usual silence, interrupted only by the sound of the snow groomers. Franco Von Allmen, Boltigen's carpenter, walks to the closing ceremony with three gold medals in his backpack. It has taken 70 years to arrive, but the Olympus of alpine skiing has just opened a new door.
Inside, Toni Sailer and Jean-Claude Killy make room for him.
Note: I have used the DeepL Translate translator.



La historia del deporte olímpico la escriben grandes hombres y mujeres que se empezaron a materializar el sueño de alcanzar la gloria bajo la bandera de los cinco aros. Es una tarea difícil y titánica, el deporte requiere de una exigencia que cada año se perfecciona hasta llegar al punto de volverse cada vez más imposible lograr superar un récord o dejar una nueva marca. Estos deportes no son tan conocidos acá pero como bien dices al menos por mi parte lo conocí por las películas de tema deportivo donde se tocan estos deportes de invierno, especialmente el patinaje artístico sobre hielo. Saludos muy buena reseña.
Realmente, para los caribeños y, cubanos sobre todo, estas modalidades nos son algo lejanas, pero, como amantes del deporte dondequiera que están desarrollándose nosotros también las seguimos.
Feliz jornada.
Salud y saludos.
Your reply is upvoted by @topcomment; a manual curation service that rewards meaningful and engaging comments.
More Info - Support us! - Reports - Discord Channel
¡Enhorabuena!
✅ Has hecho un buen trabajo, por lo cual tu publicación ha sido valorada y ha recibido el apoyo de parte de CHESS BROTHERS ♔ 💪
♟ Te invitamos a usar nuestra etiqueta #chessbrothers y a que aprendas más sobre nosotros.
♟♟ También puedes contactarnos en nuestro servidor de Discord y promocionar allí tus publicaciones.
♟♟♟ Considera unirte a nuestro trail de curación para que trabajemos en equipo y recibas recompensas automáticamente.
♞♟ Echa un vistazo a nuestra cuenta @chessbrotherspro para que te informes sobre el proceso de curación llevado a diario por nuestro equipo.
🥇 Si quieres obtener ganancias con tu delegacion de HP y apoyar a nuestro proyecto, te invitamos a unirte al plan Master Investor. Aquí puedes aprender cómo hacerlo.
Cordialmente
El equipo de CHESS BROTHERS