Rediscovering Florence Barclay, and My Refuge in Reading || Review [Eng/Esp]


I'm back here, friends of #hivebookclub, with the certainty that devoting ourselves to reading is one of the best decisions we can make. These days, in my country, we are suffering hours of power outages, and during that time, so it's not unproductive, I have taken on the task of planning activities that in some way enrich me. That's why, for at least two hours a day, when natural light still accompanies me, I devote myself to reading some of my books.

I have a bookcase-library with several titles, some of which I haven't touched in a long time, since my pre-university and university days, and precisely, I am trying to re-read some of those titles, like this one, which I was fortunate to find two days ago: The White Ladies of Worcester.



Florence L. Barclay, who was the author of monumental bestsellers in her time, published this novel in the early 20th century. Although it can be accused of being a passionate melodrama, it is also a portrait of a fading English society.

The era in which the author lived and produced her work is recognized as the Edwardian era, referring to a historical period, but more than that, a cultural one, associated with the reign of Edward VII, son of Queen Victoria, which undoubtedly influenced the literary production of the time.

Barclay, possessing her own unique light, manages to draw sighs from us with the story of Jim Airth, a war hero and travel writer with a tormented soul, and Lady Myra Ingleby, a young widow of unique and fragile beauty, who also bears the name of White Lady because she is part of an order or sisterhood of nurses associated with Worcester Cathedral.



You can probably intuit that the work is built on the romance of these two opposite poles set against the backdrop of an idyllic corner of the English countryside. We romantics are delighted to witness an instant, deep, and overwhelming love that seems destined to triumph despite the continuous appearance of obstacles, and perhaps that's why Barclay is labeled melodramatic today, but the truth is that she is so effective and engaging that she prevents you from putting the book down.

The dialogues between the lovers are charged with contained emotion, while the landscapes are described like paintings, acting as extensions of the characters' moods. Just as an example, I'll tell you that Myra and Airth meet in the midst of a storm, and the author uses this precisely as a reflection of his internal turmoil and her fear; while in later scenes, right in the cathedral, with the peace that embraces that place, it becomes a symbol of the search for solace.



The battles in Myra's heart, when she refuses to run away with the man she loves, and the war hero's rejection, are the main thematic core, and I don't intend to give away too much about it, so you can experience it for yourself as I did.

The White Ladies of Worcester, as a product of its time, is full of sensitivity and emphasizes the need for decorum and honor. In the full swing of the 21st century, the modern reader might feel impatient with Myra's rectitude and Airth's volatility; however, its value lies precisely there, as a document of an era where passions were controlled with a will that is no longer common to find.



I won't take up any more of your time, and I'll just leave you with the invitation to read this work, which, although it may be accused of being a nostalgic and melodramatic gem, is a perfect excuse to approach literature that never fails to move... For my part, I will continue to take advantage of the minutes of light and finish my re-reading.

Until the next book, friends.

📖

𝑻𝒉𝒂𝒏𝒌𝒔 𝒇𝒐𝒓 𝒓𝒆𝒂𝒅𝒊𝒏𝒈!
𝑰𝒇 𝒚𝒐𝒖 𝒅𝒐𝒏’𝒕 𝒌𝒏𝒐𝒘 𝒎𝒆 𝒚𝒆𝒕, 𝑰’𝒎 𝒂 𝑪𝒖𝒃𝒂𝒏 𝒏𝒆𝒖𝒓𝒐𝒍𝒐𝒈𝒊𝒔𝒕 𝒂𝒏𝒅 𝒘𝒓𝒊𝒕𝒆𝒓, 𝒂 𝒎𝒐𝒕𝒉𝒆𝒓, 𝒂 𝒘𝒐𝒎𝒂𝒏, 𝒂𝒏𝒅 𝒂 𝒅𝒓𝒆𝒂𝒎𝒆𝒓 𝒘𝒉𝒐’𝒔 𝒇𝒐𝒖𝒏𝒅 𝒊𝒏 𝑯𝒊𝒗𝒆 𝒂 𝒃𝒆𝒂𝒖𝒕𝒊𝒇𝒖𝒍 𝒔𝒑𝒂𝒄𝒆 𝒕𝒐 𝒔𝒐𝒂𝒓.
𝑨𝒍𝒍 𝒕𝒆𝒙𝒕 𝒂𝒏𝒅 𝒊𝒎𝒂𝒈𝒆𝒔 𝒂𝒓𝒆 𝒎𝒚 𝒐𝒓𝒊𝒈𝒊𝒏𝒂𝒍 𝒄𝒓𝒆𝒂𝒕𝒊𝒐𝒏𝒔, 100% 𝒉𝒖𝒎𝒂𝒏-𝒎𝒂𝒅𝒆 (𝒏𝒐 𝑨𝑰).
𝑩𝒂𝒏𝒏𝒆𝒓 𝒅𝒆𝒔𝒊𝒈𝒏𝒆𝒅 𝒃𝒚 𝑳𝒖𝒎𝒊𝒊.
𝑳𝒐𝒗𝒆𝒅 𝒕𝒉𝒊𝒔 𝒑𝒐𝒔𝒕? 𝑼𝒑𝒗𝒐𝒕𝒆, 𝒄𝒐𝒎𝒎𝒆𝒏𝒕, 𝒐𝒓 𝒓𝒆𝒃𝒍𝒐𝒈 𝒕𝒐 𝒔𝒑𝒓𝒆𝒂𝒅 𝒕𝒉𝒆 𝒘𝒊𝒏𝒈𝒔 𝒐𝒇 𝒄𝒓𝒆𝒂𝒕𝒊𝒗𝒊𝒕𝒚! 💛

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VERSIÓN EN ESPAÑOL

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Redescubriendo a Florence Barclay, y mi refugio en la lectura || Reseña


Vuelvo por acá, amigos de #hivebookclub, con la certeza de que encomendarnos a la lectura es una de las mejores decisiones que podemos tomar. Por estos días, en mi país, sufrimos horas de falta de electricidad, y durante ese tiempo, para que no resulte improductivo, me he dado a la tarea de planificar actividades que de alguna forma me enriquezcan. Por eso, al menos dos horas al día, cuando aún la luz natural me acompaña, me encomiendo a la lectura de algunos de mis libros.

Poseo un librero-biblioteca con varios títulos, algunos que no toco hace mucho tiempo, desde mi época preuniversitaria y universitaria, y precisamente estoy intentando releer algunos de esos títulos, como este, que tuve a bien encontrar hace dos días: Las Damas Blancas de Worcester.



Florence L. Barclay, que fue autora de monumentales bestsellers en su época, publica a principios del siglo XX esta novela, que aunque puede ser acusada de ser un melodrama apasionado, también es retrato de una sociedad inglesa que se desvanecía.

La época en que la autora vivió y produjo su obra es reconocida como la época eduardiana, refiriéndose a un periodo histórico, pero más que eso, cultural, asociado al reinado de Eduardo VII, hijo de la Reina Victoria, y que sin duda influyó en la producción literaria del momento.

Barclay, dueña de una luz propia y peculiar, logra arrancarnos suspiros con la historia de Jim Airth, un héroe de guerra y escritor de viajes con un alma atormentada, y de Lady Myra Ingleby, una joven viuda de una belleza única y frágil, que carga por nombre también el de Dama Blanca porque forma parte de una orden o hermandad de enfermeras asociadas a la Catedral de Worcester.



Ya podrán intuir que la obra se construye en el romance de estos dos polos opuestos con la ambientación de un idílico rincón en la campiña inglesa. Los románticos nos ponemos de plácemes al presenciar un amor instantáneo, profundo y abrumador que parece destinado a triunfar pese a la aparición continua de obstáculos, y quizás por eso hoy se tilda a Barclay de melodramática, pero lo real es que es tan efectiva y atrayente que te impide soltar el libro.

Los diálogos entre los amantes se cargan de emoción contenida, mientras que se describen a modo de pintura los paisajes que son como extensores del estado anímico de los personajes. Nada más como ejemplo les cuento que Myra y Airth se conocen en medio de una tormenta, y que justamente esto lo utiliza la autora como reflejo de la convulsión interna de él y el miedo de ella; mientras que en escenas posteriores, justo en la catedral, con la paz que acoge ese lugar, será símbolo de la búsqueda de consuelo.



Las batallas en el corazón de Myra, cuando se niega a huir lejos con el hombre que ama, y el rechazo del héroe de guerra, son el núcleo temático principal y del que no pretendo adelantarles mucho, para que lo experimenten como yo.

Las Damas Blancas de Worcester, como producto de su época, está llena de sensibilidad y hace énfasis en la necesidad del decoro y del honor. En pleno siglo XXI, el lector moderno podría sentirse impaciente con la rectitud de Myra y la volatilidad de Airth, sin embargo, ahí recae su valor, como documento de una era donde las pasiones se dominaban con una voluntad que ya no es común encontrar.



No les robo más tiempo, y solo les dejo la invitación a la lectura de esta obra, que aunque pueda ser acusada de joya nostálgica y melodramática, es una perfecta excusa para acercarnos a la literatura que no deja de conmover… Yo, por mi parte, sigo aprovechando los minutos de luz y termino mi relectura.

Hasta el próximo libro, amigos.

📖

¡𝑮𝒓𝒂𝒄𝒊𝒂𝒔 𝒑𝒐𝒓 𝒍𝒆𝒆𝒓!
𝑺𝒊 𝒂ú𝒏 𝒏𝒐 𝒎𝒆 𝒄𝒐𝒏𝒐𝒄𝒆𝒔: 𝒔𝒐𝒚 𝒏𝒆𝒖𝒓ó𝒍𝒐𝒈𝒂 𝒚 𝒆𝒔𝒄𝒓𝒊𝒕𝒐𝒓𝒂 𝒄𝒖𝒃𝒂𝒏𝒂, 𝒎𝒂𝒅𝒓𝒆, 𝒎𝒖𝒋𝒆𝒓 𝒚 𝒔𝒐ñ𝒂𝒅𝒐𝒓𝒂 𝒒𝒖𝒆 𝒆𝒏𝒄𝒐𝒏𝒕𝒓ó 𝒆𝒏 𝑯𝒊𝒗𝒆 𝒖𝒏 𝒉𝒆𝒓𝒎𝒐𝒔𝒐 𝒆𝒔𝒑𝒂𝒄𝒊𝒐 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒗𝒐𝒍𝒂𝒓.
𝑬𝒍 𝒕𝒆𝒙𝒕𝒐 𝒚 𝒍𝒂𝒔 𝒊𝒎á𝒈𝒆𝒏𝒆𝒔 𝒔𝒐𝒏 𝒅𝒆 𝒎𝒊 𝒂𝒖𝒕𝒐𝒓í𝒂, 100% 𝒉𝒖𝒎𝒂𝒏𝒐𝒔 (𝒔𝒊𝒏 𝑰𝑨).
𝑩𝒂𝒏𝒏𝒆𝒓 𝒅𝒊𝒔𝒆ñ𝒂𝒅𝒐 𝒑𝒐𝒓 𝑳𝒖𝒎𝒊𝒊.
¿𝑻𝒆 𝒈𝒖𝒔𝒕ó 𝒆𝒔𝒕𝒂 𝒑𝒖𝒃𝒍𝒊𝒄𝒂𝒄𝒊ó𝒏? 𝑽𝒐𝒕𝒂, 𝒄𝒐𝒎𝒆𝒏𝒕𝒂 𝒐 𝒓𝒆𝒃𝒍𝒐𝒈𝒖𝒆𝒂 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒂𝒚𝒖𝒅𝒂𝒓 𝒂 𝒅𝒆𝒔𝒑𝒍𝒆𝒈𝒂𝒓 𝒆𝒔𝒕𝒂𝒔 𝒂𝒍𝒂𝒔. 💛



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5 comments
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La lectura es muy productiva, al menos algo bueno de la falta de electricidad amiga. Un saludo

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Siiiii, yo divido mi tiempo sin electricidad en varias tareas: leer, tejer, cuidar mis plantas... De eso creo se trata la felicidad.
Mi abrazo 🤗🫂

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Excelente!
Me interesa leerlo también... lo hiciste atrayente con tu óptica.
Gracias!!

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Es una novela tan fácil de digerir y además, yo que soy medio románticona, no dejo escapar esos romances llenos de trampas del destino 🤭🤭🤭

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