Salidita express al centro comercial / A quick trip to the mall

El domingo el plan era descansar en casa, pero en un arrebato de locura, me vestí y dije: ¡voy a salir! y esta vez sin mi pequeño acompañante, pues últimamente estoy haciendo cosas fuera de lo previsto, como una terapia para salir de mi zona de confort en muchas actividades diarias, y la verdad es que está funcionando de maravillas, aunque a veces siento que es una pelea interna que desearía fuera más algo espontáneo.
Tomé el colectivo y me fui al centro comercial Las Lomitas, que es el que me queda más cerca y donde realmente me gusta ir así sea solo a caminar, pues no es un espacio cerrado, sino que tiene una plaza central a cielo abierto que evita que uno se sienta abrumado, así esté lleno de gente. Y en verano, su fuente central aporta una frescura que se agradece cuando pasas cerca.

Subí a la feria de comida, que estaba vacía, quizás por la hora, pues cuando empieza a caer la noche usualmente se llena, pero en este caso, me gustó que no había gente, pues me permitió fotografiar los espacios sin tener que incomodar a nadie o que me miraran raro. Cada local, le da un toque particular a su mobiliario, y viéndolo de esa manera, también se puede inferir lo que pretenden cada uno.


Los sillones estilo poltronas, son más cómodos, invitando a quedarse un buen tiempo en el local, mientras que las sillas convencionales son de locales de comida rápida, en los que la rotación de clientes es mucho mayor.

Pasar por las vitrinas de los postres, antes era una dulce tentación, ahora solo es un momento de placer visual, pues aunque no lo crean, ya no se me hace agua la boca, y puedo deleitarme viendo la oferta de postres, sin esa vocecilla en mi oído que me pedía entrar por una porción.

Realmente, verlos me hace recordar cuando vivía en Trinidad & Tobago y pasaba de largo al ver los dulces en las panaderías, pues me resultaban excesivamente azucarados, al extremo de no provocarme siquiera probarlos por curiosidad.

Terminé el paseo con una milkshake para refrescarme un poco y volver a casa con las energías renovadas. Aunque pareciera que no hice nada, el salir de casa era justo lo que necesitaba para descansar de la rutina de toda la semana.


On Sunday, the plan was to relax at home, but in a moment of madness, I got dressed and said, “I'm going out!” And this time without my little companion, because lately I've been doing things outside of my comfort zone, as a way of therapy to get out of my comfort zone in many daily activities, and the truth is that it's working wonders, although sometimes I feel like it's an internal struggle that I wish were more spontaneous.
I took the bus and went to Las Lomitas shopping center, which is the closest one to me and where I really like to go, even if it's just to walk around, because it's not an enclosed space. Instead, it has an open-air central plaza that prevents you from feeling overwhelmed, even when it's crowded. And in the summer, its central fountain provides a welcome coolness when you walk by.

I went up to the food court, which was empty, perhaps because of the time of day, as it usually fills up when night falls, but in this case, I liked that there were no people, as it allowed me to photograph the spaces without having to bother anyone or have them look at me strangely. Each establishment gives its furniture a particular touch, and looking at it that way, you can also infer what each one is trying to achieve.


The armchair-style chairs are more comfortable, inviting you to stay for a long time, while the conventional chairs are found in fast-food restaurants, where customer turnover is much higher.

Passing by the dessert display cases used to be a sweet temptation, but now it's just a moment of visual pleasure, because, believe it or not, my mouth no longer waters, and I can enjoy looking at the desserts on offer without that little voice in my ear asking me to go in for a slice.

Actually, seeing them reminds me of when I lived in Trinidad & Tobago and used to walk past the sweets in bakeries, as I found them excessively sweet, to the point that I didn't even feel tempted to try them out of curiosity.

I ended the walk with a milkshake to cool off a bit and return home with renewed energy. Although it may seem like I didn't do anything, leaving the house was just what I needed to take a break from the routine of the whole week.

Foto/Photo by: @mamaemigrante
Banner de portada: Cortesía de @palabras1
Edición/Edited by @mamaemigrante using canva
Translated and formatted with Deepl!
Sending Ecency love your way, thanks for using Ecency.

Las fotos son estupendas, senti que pude conocer diferentes lugares e incluso antojarme de algo viendo tus fotos, que por cierto da mucha risa eso de que que bueno que no habia mucha gente para tomar fotos asi no mas 😁, que bonico como documentaste tu día!. Espero se repitan esas salidas donde incluso una bebida sea la mejor manera de terminar el recorrido!!!! Saludos! siempre es un gusto visitar tu contenido!
Es que a veces la gente se queda viendo a donde tomo la foto como preguntándose, y esta loca para que le toma fotos a las sillas o a la escalera, y yo enfocando lo que está detrás de eso! jaja
De vez en cuando hago esas salidas locas, pero se me pega mi colita de 10 años, esta vez no le di chance de reaccionar y lo dejé con su hermano, para caminar a mis anchas.
Gracias por pasarte por mi blog.
Que buen lugar! ¿en que barrio queda?
En Lomas de Zamora.