Preolímpico de Portland 1992: Una hazaña inimaginable para el baloncesto venezolano / 1992 Portland Pre-Olympic Tournament: An unimaginable feat for Venezuelan basketball

Hace algunos días, el amigo @fermionico me invitó a participar en una iniciativa sobre hazañas deportivas, y si bien mi afición por los deportes quedó adormecida por la maternidad y otros quehaceres del día a día, estuve pensando en cómo participar, aunque muy fuera de tiempo.
De mi adolescencia, tiempo en el que era consumidora de información relacionada con el beisbol y el baloncesto venezolano, rescaté de mi memoria la hazaña de la selección nacional de baloncesto sucedida en el año 1992. Tenía yo 15 años, y a pesar de que pueda parecer precoz, procuraba no perderme los partidos que se transmitían por RCTV, que era el canal que había comprado los derechos de transmisión de esta actividad deportiva.
Para ese entonces, el apoyo al baloncesto de parte de fanáticos, medios de comunicación y las instituciones del estado relacionadas con el deporte, era considerablemente buena, y el hecho de participar en la selección de los equipos que irían a los juegos olímpicos de ese año, estuvo enmarcada en una gran expectativa por parte de quienes seguíamos de cerca la liga local.

Julio Toro, el entrenador boricua que se lucía con sus estrategias en la cancha, fue contratado para guiar a la selección nacional venezolana, la cual se había hecho con los jugadores de élite de cada uno de los equipos locales. Para entonces, yo era fanática de los Marinos de Oriente (ahora de Anzoátegui) que era conocido como el acorazado oriental, pero por la causa, aceptaba los jugadores de los otros equipos. La verdad era que Venezuela iba blindada al encuentro.
La expectativa iba acompañada de la esperanza, y los jugadores titulares así como los de la banca, habían tenido un gran desempeño en toda la temporada, solo bastaba que se ensamblaran como equipo, y de eso tanto Julio como el equipo de coatchs se encargaron de la mejor manera.
Usualmente. las selecciones venezolanas no lograban avanzar más allá de los octavos de finales, pero paso a paso la selección se fue abriendo caminos, ganándole los partidos a Canadá y Brasil, siendo este último triunfo el pase a la gran final contra el llamado "Dream Team" de Estados Unidos, en el que figuraban estrellas de la NBA del calibre de Michael Jordan y Magic Johnson.

En la plantilla venezolana, figuraba Carl Herrera, quien también estaba en la NBA, siendo el primer venezolano en ingresar la liga norteamericana de baloncesto, pero los demás jugadores eran solo estrellas locales, algunos de ellos participaban en ligas menores de otros países, pero el entrenador Toro tomó todas esas experiencias para concatenar jugadas estratégicas que hicieron que el marcador no tuviera tanta diferencia.
Y aunque no lograron ganar ese último partido, se hicieron con la medalla de plata en el preolímpico, una gran experiencia profesional al foguearse con los jugadores de tan alto calibre, además de ser la primera vez que Venezuela clasificó en esta disciplina para unos juegos olímpicos.
Esta hazaña les hizo ganar, además del aumento de la admiración de toda la fanaticada local, el título de los "héroes de Portland", que fue la ciudad donde se llevó a cabo este preolímpico que marcó un hito en la disciplina, aunque en Barcelona la historia no se repitiera.

A few days ago, my friend @fermionico invited me to participate in an initiative about sporting achievements, and although my love of sports has been dormant due to motherhood and other daily tasks, I was thinking about how to participate, although very late.
From my teenage years, when I was a voracious consumer of information related to Venezuelan baseball and basketball, I recalled the feat of the national basketball team in 1992. I was 15 years old, and although it may seem precocious, I tried not to miss the games that were broadcast on RCTV, which was the channel that had purchased the broadcasting rights for this sport.
At that time, support for basketball from fans, the media, and state institutions related to the sport was considerably good, and the fact of participating in the selection of the teams that would go to the Olympic Games that year was framed by great expectations on the part of those of us who closely followed the local league.

Julio Toro, the Puerto Rican coach who excelled with his strategies on the court, was hired to guide the Venezuelan national team, which had been formed with the elite players from each of the local teams. By then, I was a fan of the Marinos de Oriente (now Anzoátegui), known as the eastern battleship, but for the cause, I accepted players from other teams. The truth was that Venezuela was going into the match heavily armed.
Expectations were accompanied by hope, and the starting players, as well as those on the bench, had performed well throughout the season. All they needed to do was come together as a team, and both Julio and the coaching staff took care of that in the best possible way.
Usually, Venezuelan teams did not make it past the round of 16, but step by step, the team made its way through, winning games against Canada and Brazil, the latter victory earning them a spot in the grand final against the so-called “Dream Team” from the United States, which featured NBA stars of the caliber of Michael Jordan and Magic Johnson.

The Venezuelan roster included Carl Herrera, who was also in the NBA, being the first Venezuelan to enter the North American basketball league, but the other players were only local stars, some of them participating in minor leagues in other countries. However, coach Toro took all those experiences and put together strategic plays that kept the score close.
And although they did not manage to win that last game, they took home the silver medal in the Olympic qualifier, a great professional experience as they tested themselves against such high-caliber players, as well as being the first time Venezuela qualified in this discipline for the Olympic Games.
This feat earned them, in addition to the increased admiration of all the local fans, the title of “heroes of Portland,” which was the city where this pre-Olympic tournament took place, marking a milestone in the discipline, although history did not repeat itself in Barcelona.
Foto/Photo by: Screenshots from X (Twitter)
Banner de portada: Cortesía de @palabras1
Edición/Edited by @mamaemigrante using canva
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La hazaña, estimada Hiver, correspondía en la iniciativa a alguna relacionada con el año 2025, recién finalizado.
En todo caso, bienvenida vuestra evocación de aquella gran épica en Portland, Oregón.
Saludos cordiales!
Si! Por eso especifiqué que participé a destiempo, pero no quería dejar sin respuesta la invitación de Marco, quien en su respuesta al comentario que hice en su publicación me sugirió que podía ser alguna que recordara.
Pienso que tanto el voley como el básquetbol son esas disciplinas deportivas que lo practicábamos en los colegios secundarios y es por eso que cuando una selección llega a instancias definitorias uno la vive intensamente.
Gracias por compartir este momento épico e histórico para la selección venezolana.
Ojalá en el futuro se vuelva a repetir.
Saludos 🫂
Excelente trabajo de un gran recuerdo para el deporte venezolano.
Saludos mamaemigrante.
Grandioso recuerdo de una gran hazaña del deporte venezolano. Esa final del Preolímpico paralizó al país, se disputó un domingo al mediodía y no había nadie en las calles. La fiebre del baloncestó en el país llegó al punto de que los jóvenes se mataban por un par de zapatos asociados con las estrellas de la NBA. Justamente los Héroes de Portland coincidió con el ascenso de Michael Jordan como símbolo universal y acá tuvimos la fortuna de tener a Carl Herrera con los Rockets de Houston.
Si bien prácticamente fueron las mismas selecciones, la foto de portada fue realizada en el Forum de Valencia con motivo del Suramericano de 1991, que Venezuela le ganó a Brasil, la presencia de César Portillo y de Luis Sosa así lo indica. Estos dos jugadores no formaron parte de la delegación que fue a Portland en el 92, por tal razón no se consideran parte de los "Héroes de Portland", fueron reemplazados por Melquíades Jaramillo y Armando Palacios, también Armando Becker fue sustituido por David Díaz. La confusión suele presentarse porque en ambas selecciones los cinco abridores y los primeros dos cambios eran los mismos,