Emprender con lo que sabes hacer o con lo que deseas aprender a hacer / Start a business with what you know how to do or what you want to learn to do.

Los emprendimientos tienen diferentes inicios, pero todos convergen en la necesidad de las personas en sacar provecho de algún don, en función de poder monetizar esa ventaja competitiva y generar una ganancia extra o vivir de ello. En ciertas ocasiones, empiezan por ser hobbies que son bien recibidos por los demás, en otros casos, la carencia o la rabia, volcadas en acciones que produzcan un medio de subsistencia.
Pero cuando se hace de manera organizada, hay muchos factores que o bien empujan, o hacen que se desista de la idea. Uno de ellos es qué hacer, o por dónde empezar. Y aunque parezca que la respuesta es obvia, no siempre somos capaces de verla, sobre todo si estamos en un punto de quiebre o en una encrucijada que nos ha llevado a la idea de empezar algo propio.

Ambas respuestas son correctas. Empezar haciendo algo que ya dominas es completamente favorable: cocinar, enseñar, diseñar o cualquier habilidad que se pueda poner en función de otros, ya tiene la mitad del camino andado, pues solo falta darle forma y en todo caso aprender habilidades gerenciales que permitan llevar el aspecto administrativo para evitar caer en default.
Sin embargo, emprender desde algo que deseamos aprender, también es una opción, para aquellos que buscan una sucesión progresiva de lo que hace en la actualidad para cambiar de ramo. Un desafío a si mismos, aprendiendo en el camino o apalancándose en los que saben, generando una sinergia o buscando el apoyo de quienes ya dominan el oficio.

En mi caso, estoy justo en este lado del juego, pues aunque cocino a diario, hacerlo para la venta es todo un desafío, y no porque se me queme la comida, sino porque es un producto que no es popular entre el público meta, con lo cual, además de la presión por que el producto guste, toca hacer el posicionamiento del mismo en un mercado que lo conoce solo por referencia.
Una pregunta sobre si sabía hacer tequeños, fue el impulso para iniciar en este campo. Ya lo había hecho hace muchos años atrás, y desistido cuando los clientes me decían que se desarmaban, pero en lugar de buscar mejorar, preferí buscar un empleo tradicional. Ya luego, haciendo para mis hijos, empecé a experimentar y probar opciones, que me llevaron a volver a intentarlo.

Todavía no doy con la fórmula perfecta, pues el queso que uso no es el tradicional, pero de hacer el queso duro o comprarlo, duplicaría el costo, por lo que busco hacer lo que puedo con lo que tengo, y que salga bien. Y en ese ensayo y error, voy aprendiendo trucos del arte culinario que me llevarán a mejorar el producto y poder hacerlo más rápido, más apetecible, más rendidor o todas las anteriores.
Lo importante es que a pesar de los primeros tropiezos, seamos capaces de dar un paso al frente, y volver a intentarlo, aunque cada caso sea distinto, el mundo del emprendimiento está lleno de pruebas, que una vez superadas, solo queda mantenerse en la cima.
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Entrepreneurial ventures have different beginnings, but they all converge on the need for people to capitalise on a gift, in order to monetise that competitive advantage and generate extra income or make a living from it. Sometimes, they start out as hobbies that are well received by others; in other cases, deprivation or anger are channelled into actions that produce a means of subsistence.
But when done in an organised manner, there are many factors that either push you forward or make you give up on the idea. One of them is what to do or where to start. And although the answer may seem obvious, we are not always able to see it, especially if we are at a turning point or crossroads that has led us to the idea of starting something of our own.

Both answers are correct. Starting by doing something you already master is completely favourable: cooking, teaching, designing, or any skill that can be put to use for others. You are already halfway there, as you only need to shape it and, in any case, learn management skills that will allow you to handle the administrative side of things to avoid falling into default.
However, starting a business based on something you want to learn is also an option for those who are looking for a progressive succession of what they currently do in order to change fields. It is a challenge to themselves, learning along the way or leveraging those who know, generating synergy or seeking the support of those who already master the trade.
However, starting from something we want to learn is also an option for those who are looking for a gradual transition from what they are currently doing to change fields. It is a challenge to themselves, learning along the way or leveraging those who know, generating synergy or seeking the support of those who already master the trade.

In my case, I am on this side of the game, because although I cook every day, doing so for sale is quite a challenge, not because I burn the food, but because it is a product that is not popular with the target audience. Therefore, in addition to the pressure to make the product appealing, I have to position it in a market that only knows it by reference.
A question about whether I knew how to make tequeños was the impetus to start in this field. I had already done it many years ago and given up when customers told me that they fell apart, but instead of looking to improve, I preferred to look for a traditional job. Later, making them for my children, I began to experiment and try different options, which led me to try again.

I still haven't found the perfect formula, as the cheese I use is not traditional, but making hard cheese or buying it would double the cost, so I try to do what I can with what I have and hope it turns out well. Through trial and error, I am learning culinary tricks that will help me improve the product and make it faster, more appetising, more efficient, or all of the above.
The important thing is that despite the initial setbacks, we are able to take a step forward and try again. Although each case is different, the world of entrepreneurship is full of challenges, and once they are overcome, all that remains is to stay on top.
Foto/Photo by: @mamaemigrante
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Definitivamente emprender es un doble desafío. La pseudo tranquilidad que te da un trabajo tradicional, también te llena de estrés e incertidumbre por el futuro inmediato, que en ocasiones no llegamos a cubrir los gastos básicos a fin de mes. El emprendimiento te consume mucho más horas, más adrenalina y quizás más años de vida también. Pero créeme, que los resultados dependen pura y exclusivamente del nivel de compromiso y la calidad de sus productos. Por supuesto la primera etapa es la más difícil que está en tu constancia, consistencia y sobre todo creencia para que suceda.
Después cuando te das cuenta de que la vida pasa rápido, creo y esto es una opinión muy personal, con lo ganado debes invertir en algo que te genere ingreso de una manera pseudo pasiva o pasiva.
Eso te da la tranquilidad de mínimamente hacer un rato en el día de algo que te haga bien y feliz.
Para adelante con el emprendimiento y aunque quizás sea difícil al comienzo, sé que el aprendizaje será sustancioso.
@topcomment
Hola, @mamaemigrante. Me alegro que hayas dado ese primer paso hacia el emprendimiento y con un producto tan propio de nuestra tierra y que será parte de ese valor que entregarás a tus clientes. Te deseo el mayor de los éxitos y espero que nos cuentes tus avances. Saludos.
¡Hola!
Lo bueno de este rubro es que tiene gran aceptación y posibles opciones. Puedes elaborar los tradicionales, pero también innovar con sabores combinados e incluir salados y dulces. Ofrecerlos crudos y congelados para que el consumidor los termine de preparar en el horno o el sartén. O ya listos y calientes como las pizzas y empanadas.
Un abrazo.
El emprendimiento es una cosa seria y trabajosa, pero si es de hago que nos gusta hacer, llevamos una morena por delante.
Es de valiente el emprender y tu lo eres en todos los sentidos, asi que el éxito esta garantizado si le pones pasión, entrega y bastante paciencia, mientras la clientela llega y vas puliendo el producto, que de seguro ya te quedan buenísimos.
Por aquí se venden muchos los tequeños, a mi me encantan cuando hay equilibrio entre la masa y el queso.
En diciembre me comí unos tequeños en un lujoso restaurante de la ciudad y ahora sí entendí porque algo tan simple como un tequeños se esta vendiendo por diferentes países como una propuesta gastronómica venezolana, es que dependiendo quien los prepara es una comida o aperitivo demasiado exquisito.
Dios quiera puedas llegar a ese punto y sacarla del estadio. La verdad que yo no he intentado prepararlos, no hace mucho lo hicimos en el curso, pero no quedaron como me gustaría.
Te felicito por intentar aprovechar esta oportunidad de sacarlo provecho a tu habilidad, vamos que si se puede, eres una ganadora amiga bella.