Sábado en el pequeño diamante
El calentamientoEste sábado fue un día para levantarme temprano y visitar a mi barbero, en busca de un corte de pelo, de carácter casi urgente. Llegué a la casa dónde vive y trabaja, pero lamentablemente no había nadie allí. Me quedé un rato cerca de allí, y volví, pero me fui frustrado al ver que la casa se mantenía vacía.
La casa- trabajo de mi barbero se encuentra ubicada a solo unos metros detrás de los jardines de un estadio de béisbol conocido como Pepín Carrillo. Allí se juega lo mismo softbol que béisbol, aunque por lo general se juega juega más este último.
Algo positivo quedó de no poder cortarme el cabello, y fue volver a ver un partido de pelota infantil. Al parecer se jugaba el torneo provincial de la categoría 9-10 años. Al menos fue lo que pude escuchar.
Comenzó el juegoLlegué a las gradas en el momento en que los equipos involucrados estaban en el calentamiento. Resulta muy grato ver observar las ganas que le ponen en cada lance estos niños, aunque solo se trate de las bolas del calentamiento. Esto es algo que se extraña de los equipos de mayores en mi país. Es como si no sintieran el orgullo de ser peloteros, cosa que a los pequeñines les sobra.
De lo que si no se salva ninguna categoría del béisbol cubano, es de los que se encargan de dirigir. Fíjense que ya pasados 2 entradas del partido, se midió la distancia del Home al box( tengan en cuenta que es un estadio para adultos), se colocó una tablita y se le pasó cal a la misma. De esa manera, ya los pequeños pitchers sabrían desde donde lanzar sin confusión.
¿Era necesario que los managers sugirieran esta medida en medio del partido? Por supuesto que no. Sin pensarlo mucho esto es algo que los organizadores debían asegurar desde el principio.


Otra cosa que tengo que señalar es la pasividad de los entrenadores para corregir a los muchachos. Al parecer olvidan que los niños deben ser educados en todo momento. Cada acción dentro del terreno que sea incorrecta, tienen que corregirla al instante, para de esta manera evitar que arrastren los errores hacia etapas superiores. Claro está, de manera didáctica y educada. Se supone que son categorías formativas y su principal misión no es ganar, sino enseñar.
El talento está allí. Lo que no parece existir es un escultor (o escultores) capaz de moldear la arcilla y hacerla brillar en una hermosa pieza de arte.

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Ojalá pudieras venir a Santa Clara para que asistas al beisbolito que hay acá. Ahí sí te divertirás con el talento y la entrega de los pequeñines que lo dan todo en cada partido.
Creo que se llama Natilla Jiménez no? Hasta luces tiene para jugar de moche
Exactamente. Lo de las luces ya ha quedado para cuando hay visitas jjajaja
Una pena que el desgano y la falta de espíritu para enseñar y corregir ya se sientan en estas categorías.
Saludos @alto96
Así mismo es. Ya no sé hasta donde llegarenls